Frapuccino

¿De dónde viene el Frappuccino?

En 1994, un hombre de negocios de Boston, Massachusetts, llamado George Howell, creó un espresso frappuccinoespumoso. Al año siguiente, Starbucks compró la cadena The Coffee Connection, fundada por Howell, y resultó que tenía los derechos del nuevo producto. En noviembre de 2011, International Ceramics solicitó el registro de la marca Frappuccino para productos pertenecientes al grupo 19 de la clasificación de Niza, que se refiere a materiales de construcción.

Al publicarse la solicitud en el Boletín de la Propiedad Industrial, los abogados de Starbucks interpusieron una objeción a la protección de las marcas Frappuccino’s para los títulos 18, 25, 29, 30, 32, 42 y 43. Los opositores argumentan que «la coexistencia puede facilitar la sobreexplotación de la reputación de la marca preferida y debilitar su poder distintivo».

Frapuccino con espuma

¿Por qué la demanda no procedió?

De igual forma, la empresa respondió a las declaraciones de Starbucks y afirmó que “no existe un vínculo competitivo entre los productos y servicios de marcas comparables”. Para la División de Marcas de la Gerente Industrial y Comercial (SIC), si bien existe una clara homogeneidad entre los signos en los aspectos gramatical, fonético, visual y conceptual, es importante señalar que el balance no es suficiente para crear confusión en el mercado. 

No existe relación entre los productos, además de estar incluidos en diferentes clases de denominaciones, difieren en su naturaleza.” Por estas razones, otorga derechos de registro a la Internacional de Cerámicas. La empresa opositora, que está por abrir su primera cafetería en el país, no quedó conforme con el fallo y presentó un recurso de apelación en enero de este año. Según Baker & McKenzie, representante de Starbucks, la marca Frappuccino es una expresión de la imaginación directamente relacionada con los consumidores como el café, la leche y la bebida helada de Starbucks Coffee Company. No es una expresión de uso común, por lo que debe protegerse de terceros que puedan beneficiarse de su singularidad, reputación y reconocibilidad”.

Malteada

Frappuccino como una palabra más coloquial 

Álvaro Correa, miembro de Baker & McKenzie, explica que hace unos años iniciaron una campaña para restaurantes y cafés sobre el uso correcto de la palabra Frappuccino. “La mayoría de los restaurantes, en un acto encomiable, se han comprometido a utilizar la marca con el permiso del propietario”.

Correa afirma que la importancia de “proteger los derechos de marca de Frappuccino» se puede ver en casos como el de Nylon. Solía ​​ser una marca exclusiva pero se ha vuelto popular y hoy en día todas las mamás de Nylon en la tienda preguntan si pueden volver a este hilo. No queremos que esto suceda en Starbucks. » En 2008, la empresa estadounidense ganó 2.695 millones de dólares vendiendo solo Frappuccinos. Ese mismo año se gastaron $326,420 en publicidad para promocionar la bebida. Sin embargo, estos argumentos, así como privilegios en países latinoamericanos o seguidores en redes sociales como Twitter y Facebook, no fueron suficientes para persuadir a la Administración de la Propiedad Industrial de retirarse en el futuro, sentencia de primer grado emitida por el organismo gestor, registro confirmado a favor bajo el título Cerámica Internacional.